max1
En la Bolsa no sólo se contratan acciones, el producto más conocido, también se negocian otros activos financieros (bonos, obligaciones y derechos de suscripción), que las empresas deciden vender o negociar en función de sus necesidades de financiación.
Así, según sean variables o no los beneficios de estos productos negociados en el mercado de valores (Bolsa), es decir, si las rentas que el inversor recibe por el activo que tiene en su poder están predeterminadas o no, se pueden clasificar en dos grandes grupos o categorías, denominados de renta fija o de renta variable.
Entre los primeros se encuentra la deuda, mientras que las acciones pertenecen al segundo grupo y son la modalidad preferida por las empresas a la hora de conseguir financiación a través de la bolsa. Existen, además, productos híbridos, como las obligaciones convertibles en acciones, que primero ofrecen un interés fijo y después se transforman en valores de renta variable, y las obligaciones con warrants, a través de las cuales el inversor adquiere el derecho a una prima o conversión en otro activo financiero.

Se podría argumentar que quién tiene un título de renta variable, una acción, no sabe que beneficios obtendrá, no esta prestando dinero a cambio de que se lo devuelvan, sino que al comprar pasa a ser propietario de una parte de la compañía, arriesgando de esta manera su inversión. En cambio, cuando un inversor compra un título de renta fija sabe con exactitud -si el tipo de interés es fijo- qué rendimiento va a obtener en un período de tiempo fijado de antemano, digamos que es un producto seguro siempre que se mantenga hasta su vencimiento y que la empresa emisora goce de buena salud financiera.
Un valor es la unidad básica de negociación en el mercado, como es el caso de una obligación (valor de renta fija), o una acción (valor de renta variable).
En la actualidad en el mercado español cotizan más de 400 distintos tipos de acciones, que se agrupan por sectores, según cuál sea la actividad productiva de la empresa.
Al igual que ocurre con las empresas en su actividad diaria, los valores de renta variable que cotizan en la Bolsa no gozan todas ellos del mismo prestigio, ya que ni sus cuentas de resultados ni sus expectativas son las mismas. Por eso, unos valores gozan de mayor prestigio y otros de menor.
Así podemos hablar de dos denominaciones relacionadas con los distintos valores de renta variable que forman parte del mercado bursátil español, los “blue chips” y los “chicharros”.
Los blue chips son los principales valores de renta variable de la Bolsa. Esta diferenciación se realiza en virtud de la cantidad de dinero que contraten y de la frecuencia con que lo hagan. Los blue chips son los más seguros, con mayor liquidez (disposición de conseguir dinero al vender acciones), y las variaciones en los precios suelen ser más moderadas.
Los chicharros se sitúan en lado opuesto a los blue chips, estos valores de renta variable se contratan de forma más esporádica, por lo que su liquidez es menor. Las variaciones suelen ser más fuertes, tanto al alza como a la baja, de ahí que el riesgo sea mayor.
Las acciones son las partes alícuotas en las que se divide el capital social de una compañía. La persona que compra acciones de una empresa, pasa a ser propietaria directa de ésta, en mayor o menor medida en función del número de acciones que tenga en su poder.
Vamos a introducir una serie de conceptos que nos aclaren que se entiende por acción.

Copyright © 2010 BolsaQuest Ltd.
BolsaQuest.com una marca registrada y protegida por ciertos derechos de autor. El uso de esta web constituye la aceptacion de nuestros: